Hola, mi nombre es Gustavo García, tengo 23 años y vivo en Xochimilco,
específicamente en Caltongo. Estudió una licenciatura en el centro de la Ciudad de México,
más específicamente en la Universidad del Claustro de Sor Juana,
y estudió una licenciatura en gastronomía, lo cual complica
las cosas para mis traslados.
Mis traslados son cercanos entre dos horas, de una hora y media a dos horas aproximadamente. Creo que uno de los factores que más influyen dentro de mis traslados y de lo que afecta es el hecho de que tengo que llevar insumos para mis clases prácticas en la escuela, en la universidad, y dependiendo de lo que tengan que llevar es un poco más complicado los trayectos, y es que no solo tienes que estar atento aquí, las personas que se suben al camión, porque también es estresante no solo estar cuidando tus insumos, sino también tener que preocuparte de quienes van a tu lado y si vas parado. Si vas sentado, eso ya es entre un lujo y una ventaja, pero también puede ser una desventaja, ¿no? Porque si se sube alguien a saltar y estás sentado, pues ¿cómo corres, no?
Los lunes tengo clase a las 7 de la mañana en la universidad, pero por normativas de clase tengo
que estar seis y media. Entonces tengo que hacer un traslado de una hora y media.
Pues salgo de mi casa cerca de las 4:45 y ya por muy tarde a las cinco de la mañana.
En ocasiones hago una hora y, la verdad, es una ventaja, pero... Creo que sí es bastante
complicado que igual no haya tránsito en la ciudad.
Una de las cosas que he investigado y que creo que es bastante recalcable o remarcable es que los trayectos se reducen bastante tiempo con respecto al uso de transporte público, bueno, con respecto al uso de un auto, o sea, un auto propio. Y es que si ves en aplicaciones como Waze o Google Maps, se puedes ver que los trayectos se reducen hasta una hora si vas en auto privado a si usas transporte público. Pues no sé, es bastante complicado. La verdad es que existen muchas tensiones justo por ver quiénes se suben al camión.
El otro día me llamó mucho la atención un señor que se subió y una chava le hizo caras porque
no sé qué traía la chica, pero pues el señor como que se sintió mal. Estaba vendiendo plumas el señor.
Yo me espanté porque justo venía escuchando música para hacer más ameno el viaje. El señor se enojó
un poco, la chica agravió al señor en cierto aspecto y el señor se enojó un poco.Le chasqueó los dedos
y le dijo cosas, vaya. La chica la verdad se espantó, creo que nos espantamos mucho en el camión esa vez,
creo que ha sido lo más cercano que he estado a un evento como un asalto. Afortunadamente nunca me ha pasado
algo así y espero que no lo haga, porque también tengo la computadora. Personalmente no tomo apuntes
con cuadernos, lo hago con una laptop. Entonces también es un peligro estarla trayendo así, no sé si tenga
que aclarar la marca o algo así, pero pues bueno, es una Mac. Y pues de hecho el único seguro que tengo
para la Mac, porque hasta eso influye, es el seguro para robos, el seguro para accidentes y así.
La música la verdad es que hace muy ameno el viaje, lo hace más... tranquilo, te distraes un poco dependiendo la situación. Pero volvemos a lo mismo, si yo estoy usando una Mac para poder hacer mis trabajos y todo eso, pues evidentemente no la puedes sacar en el transporte. También esas son las cuestiones importantes y es que tienes que aprender a ver qué elementos puedes usar para estudiar en estos casos. En todo caso, imprimo apuntes o, si tengo que leer algún PDF, lo imprimo y lo voy leyendo en el camión. Curiosamente te voltea a ver si traes un PDF, digo, si traes unas hojas impresas, y es bastante interesante la reacción de las personas al respecto. Y es algo que empecé a notar que es bastante interesante y que me daba mucho miedo al inicio. Creo que justo el hecho de que sean trayectos largos, yo que tengo el privilegio de ir... Yo lo veo como un privilegio y una ventaja, y es que voy de terminal a terminal. Entonces, si te quedas dormido o algo así, generalmente te despiertan los mismos choferes incluso. Y pues a veces hay señoras, principalmente, que te tocan el hombro o algo así, como: “chico, ya llegamos”. La neta es una bendición esas señoras, porque pues sí, ya no hay mucha gente que haga eso. Solamente te quedan viendo feo o algo así si te vas a dormir.
Creo que es algo bastante interesante. Yo al inicio pensaba que dormirte en el transporte público
te hace súper vulnerable; dormir es uno de los momentos más vulnerables en los que nos podemos encontrar,
pero sorprendentemente no es así. O sea, al menos en los autobuses que he subido y en los autobuses
de ciertos horarios, la gente te ayuda mucho si estás dormido o algo así. Volvemos al tema de que te despiertan.
Parece algo muy sencillo, pero es algo que no muchas personas tienen ese tacto con uno.
La verdad te sorprende la cantidad de personas que van dormidas. Si no es que la gran mayoría de personas van sentadas, van dormidas en el camión. Yo pensaba que era muchísimo más raro, porque tenía ese prejuicio del transporte público en el que todo el tiempo estás alerta, todo el tiempo tienes miedo. Y en cierto aspecto sí es así: tienes que ir checando qué personas se suben al camión y cuántas personas van bajando, pero realmente también encuentras cierta seguridad, siempre y cuando también estés atento a quienes están alrededor de ti, aunque ciertamente, como mi horario es variado, tengo que tomar diferentes transportes.Lo más difícil para mí del trayecto sería la parte donde tengo que caminar de ida, al igual que de regreso, y luego vengo muy cansada, pero tengo que hacer el recorrido, que es caminar, debido a que no hay transportes o pasan muy llenos, no hacen paradas. Es muy difícil eso. Ahí mi estado de ánimo cambia un poco. Llego cansada, a veces sin ganas de hablar. Creo que en lo que me ha afectado un poco es al poder subir de peso el caminar tanto. Lo que me gustaría un poco, valoraría de ese tiempo, es tiempo para pensar sola: silencio, escuchando un poco de música en el trayecto.
Los lunes tengo que hacer trayectos de fácil una hora. Afortunadamente, si no hay tráfico, hago alrededor
de 50 minutos. Pero pues si no, hago una hora, una hora y media, dependiendo también si está lloviendo.
Esos son los lunes a las 5 de la mañana. Y para regresar esos días, casi siempre agarro el metro
en la Línea 2, me subo a Taxqueña, y de regreso agarro Pino Suárez y regreso hasta Taxqueña. A veces tomo
el tren ligero. Es toda la línea del tren ligero, que es desde Taxqueña hasta Xochimilco, y pues ya ahí
me voy caminando a mi casa, que son alrededor de unos 15 a 20 minutos caminando. Y si agarro un camión,
hago alrededor de unos 10 minutos en lo que llego a la parada de camión y, bueno, sí, unos 10 minutos más o menos.
Y en lo que el camión pasa, afortunadamente el camión me deja enfrente de mi casa.
Y a veces, dependiendo de la cantidad de personas que haya en Taxqueña, en la parada de camiones, tomo el camión de dirección a Milpa Alta, que también me deja enfrente de mi casa. Ese camión tiende a tardar un poquito más y tiende a estar muy lleno, porque pues hay bastantes personas que se transportan para Milpa Alta. De hecho, a mí me sorprende mucho que la gran mayoría de personas van para allá. Y es que casi nadie baja en lo que vamos. O sea, si agarras asiento, qué bien, y si no, pues es un ratote estar parado. Más los baches de la Ciudad de México.
Es bastante cansado. Y sí me ha tocado estar parado, obviamente, y de verdad que está muy cansado.
Y si no tienes incluso como cierta técnica o cierta maña para ponerte de pie y estar moviéndote
al son del camino, pues es bastante cansado. Yo la verdad no me imagino cómo debe ser llegar hasta Milpa Alta así.
Mis respetos para esas personas.
Hay días que tengo que tomar el camión con dirección a Taxqueña saliendo de mi casa, que va muy lleno, casi hasta llegar a Miramontes, más o menos a la altura, un poco antes de llegar a Galerías Coapa. Bajan muchas personas y se hace más tranquilo el camino. Llegando a Taxqueña, pues es realmente ver si agarras lugar o ver si te puedes subir al metro. En ocasiones está excesivamente lleno y también estás a la merced de que el metro funcione. Ya me ha pasado en varias ocasiones que la fuente de alimentación del metro no funciona y pues se queda parado en la estación de Taxqueña, como tal, que es donde me había tocado esas situaciones. También influye mucho cuántas personas se van a subir.
Y bueno, yo creo que en el metro las experiencias son un poquito más feas que he pasado. Y es que me ha tocado
ver señoras que traen a su bebé y las están aplastando o simplemente no las dejan bajar.
Hace unos días estaba con una compañera de regreso y a la pobre la sacaron del vagón; o sea, se la llevaron entre varias personas, y tuve la fortuna de poder agarrarla y volver a meterla al vagón del metro. Son cositas que no deberían de pasar, y creo que ahí sí se pierde mucho ese sentido de, no sé si llamarlo humanidad o empatía. Y es que nadie habla en el metro, solamente se te quedan viendo, y si te empujan solamente te vuelven a ver; nadie te dice perdón, o nadie... Bueno, sí hay personas, pero la gran mayoría no lo hace.
Creo que es uno de los aspectos que más se nota. Siento que es una deshumanización en parte por el estrés que muchas personas sufren y sufrimos al estar en un ambiente que se puede considerar hostil. Volvemos al tema de los jeringazos en el metro, y que justo creo que estaban pasando en la línea azul, que es la línea que yo ocupo. No sé, es bastante preocupante. Como que todas esas cuestiones, igual que te vayan a bolsear, hay que estar atento todo el tiempo.
De hecho, mi papá me dice mucho que no use audífonos, que si estás en el metro no ocupes audífonos; tienes
que estar atento a lo mismo: a personas que suben, personas que bajan, personas que se te acercan, si sientes algo raro,
como que, no sé, si te están tocando las piernas o algo así. Creo que son cositas que no deberían pasar,
pero desafortunadamente pasan y son cosas que también te mantienen alerta todo el tiempo, y son desesperantes.
El hecho de que ya tienes que hacer un gran trayecto y que simplemente no lo puedas hacer tranquilo, pues también
es bastante desgastante. Yo hago, en total, unas cuatro horas de camino en el día.
Básicamente son una hora y media de ida, si bien me va incluso dos horas, y dos horas de regreso. Eso sí es casi obligatorio, esas dos horitas que vas un poquito más tenso porque hay más tránsito en cuestión de personas.
Es bastante desgastante y son cuatro horas de sueño, prácticamente. Son cuatro horas que podrías estar durmiendo, son cuatro horas que podrías estar haciendo otras cosas. Me tengo que dormir a las ocho de la noche si quiero dormir bien para el día siguiente, estar completamente repuesto, por decirlo así, para empezar, una vez más, un día. Pero evidentemente no se puede y termino durmiéndome como a las 10, 11 de la noche, como muy tarde. Porque yo sé que si no descanso al menos esas 5 horas, 5 o 6 horas, pues no voy a rendir bien el día siguiente. Pero ya no son horas que te estén sirviendo para descansar como tal.
De igual manera, no sé otras personas, pero pues tengo que despertarme temprano los días que descanso porque tengo que trabajar.
Y pues también tengo clases los sábados. Es bastante intenso cómo funciona todo esto. La verdad es que el plan de estudios
pues no ayuda, pero es algo que quiero cumplir. Es algo que quiero conseguir, que quiero hacer. Yo me metí en la licenciatura
y en cierto aspecto tengo que acabarla. Hasta aquí es lo que me ha pasado en respecto.
Que luego incluso creo que... Acabo de aclarar eso. También el cansancio es bastante excesivo en estas ocasiones en las que duermes poco. Me ha pasado que me estoy durmiendo de pie en el camión, ya sea en el camión o en el metro. Te vas quedando dormido de pie, lo cual es... ¿Cómo puedes estar tan cansado como para quedarte dormido de pie? Es bastante intenso eso, ya es algo que, no sé, no debería de pasar.
Y siempre hay que verlo desde un punto positivo, porque si no también te desgastas tú mismo. Pues digo... Dependiendo
del horario, puedes, y dependiendo de si vas sentado, puedes dormir o puedes estudiar o simplemente relajarte un poco con música,
que es lo que hago principalmente.
Esos fueron mis trayectos y los que vienen.