Hola, me llamo Fabiola Rabiela Tenorio, tengo 31 años, vivo con mis dos hijas y mi mamá.
Únicamente soy responsable de mis dos hijas, vivo en la Ciudad de México, en el Distrito
Federal, en la colonia San Bernabé, Ocotepec. Llevo 31 años viviendo ahí y para mí vivir
ahí es algo muy importante, significativo, valioso, ya que mi hogar está lleno de recuerdos,
de mi niñez y de mucho amor.
El motivo de mi desplazamiento es hacia mi trabajo únicamente,
y se encuentra en Avenida Toluca, Lombardía número 70.
Llevo laborando un año y cinco meses ahí, y me transporto
en transporte público. Por lo regular, mi recorrido siempre es el mismo.
Mi recorrido empieza desde Guerrero número 13, Colonia San Bernabé, y termina
en Avenida Toluca, Lombardía número 70. Y me hago una hora de trayecto, a veces
un poco más. Pues mi trayecto día a día implica despertar. Hay días en los que tengo que
pasar a hacer comida para dejarle a mis pequeñas.
De ahí salgo al trabajo, solo agarro mi bolsa, que llevo lo importante: llaves, credenciales, nada más y mi teléfono celular.
Igual, paso a arreglarme, a dejar su gastada de mis hijas, a despedirme de ellas.
Mi trayecto día a día, a veces, es un poco pesado, ya que hay veces que no pasa
el transporte público y tengo que caminar media hora hasta volver a tomar el siguiente
camión.
Lo primero que pienso o siento cuando salgo de mi casa es que va a ser un día
bonito, con buena vibra, que voy a llegar a ver a mis bebés y que todo va a estar muy
bien. Siempre mantengo una buena vibra y soy muy positiva.
Lo más difícil para mí del trayecto sería la parte donde tengo que caminar de ida, al
igual que de regreso, y luego vengo muy cansada, pero tengo que hacer el recorrido,
que es caminar, debido a que no hay transportes o pasan muy llenos, no hacen paradas.
Es muy difícil eso. Ahí mi estado de ánimo cambia un poco. Llego cansada,
a veces sin ganas de hablar. Creo que en lo que me ha afectado un poco es al poder
subir de peso el caminar tanto.
Lo que me gustaría un poco, valoraría de ese tiempo,
es tiempo para pensar sola: silencio, escuchando un poco de música en el trayecto.
Si pudiera cambiar algo de trayecto serían solamente los momentos donde sería caminar, solamente eso.
Prácticamente no siento que la ciudad o el mundo a mi alrededor me escuche y reconozca mi desgaste.
Creo que realmente
lo que las personas que están a mi lado y me rodean son las que valoran eso, ¿no? Mi esfuerzo, mis
ánimos, que le echo ganas.
Y realmente creo que mi esfuerzo es mucho con alguien que vive cerca de mí y que no hace los mismos
trabajos que yo hago.
Y si pudiera tener un poco más de tiempo, en vez de hacer tanto recorrido,
yo haría como... al pasarlo con mis
hijas,
porque me gusta su compañía: platicar, escucharlas, convivir con ellas.