paralelismo de la erosión física y material
El cansancio acumulado por los habitantes de la ciudad —producto de largos traslados y la rutina— tiene un correlato físico en el deterioro gradual de las infraestructuras que los rodean. Este proyecto alude al desgaste como una analogía dual, entre lo humano y lo urbano; también se convierte en un espejo físico de nuestro agotamiento interno. El agotamiento emocional, invisible en los cuerpos, se proyecta y representa en la materia inerte de la ciudad, en sus grietas, pintura descascarada, óxido, creando un diálogo silencioso entre el paisaje humano y el paisaje material.